| Item | Descripción | Valor |
|---|
Te quedas parado, sin encontrar el momento oportuno para actuar.
O simplemente sin buscarlo. En cualquier caso, da igual. Puedes ver como la
figura de negro se acerca con un enorme cuchillo a la figura tumbada sobre el
altar y acuchilla su pecho sin piedad, salpicando su capa de sangre. Sangre que
escurre, despacio, hasta una especie de cáliz situado bajo el altar.
Realmente aterrado puedes ver como, sobre el altar, una luz se
hace visible. La luz va aumentando, tomando un cariz rojizo, mientras un enorme
portal va haciendo acto de presencia. Un viento abrasador sale de él.
Entonces lo ves, levantándose de un trono de calaveras humanas,
acercándose al portal mientras las calaveras de su trono ríen. Su cabeza es
roja, enorme, culminada por dos imponentes cuernos de cabra.
Sus brazos parecen auténticos troncos, o incluso más que ésto,
casi parecen colinas. Unas enormes garras que más que uñas parecen espadas
culminan esas enormes máquinas de matar.
Sus piernas, poderosas, musculosas, se doblan en un ángulo
imposible, pues tienen la rodilla al revés.
Un aura rojiza rodea al enorme ser, que al llegar al portal
empieza a atravesarlo, no sin dificultad.
Una vez del otro lado, toma el cáliz bajo el altar y lo bebe de un
trago. Luego, mientras el resto de personas se apartan, se acerca a donde están
los tipos con capas verdes. Inspirando fuertemente, lanza una especie de baba
sobre ellos, que miran sin llegar a comprender.
Entonces sus cuerpos se retuercen, se doblan, se resquebrajan. Y
su espíritu abandona el cuerpo, siendo absorbido por el demonio, mientras
gritan intentando estirar las manos para aferrarse a su cuerpo.
Una vez devorados los 15, el demonio fija sus ojos en ti.
¿Y esto?
Un regalo, un hereje que
pretendió impedir que le convocáramos dice el tipo de la
capa negra.
El demonio se inclina hacia ti, bajando hasta la altura de tu
cuerpo. Entonces no mereces ser parte de
mi dice, arrancando tu cabeza de un mordisco como quien arranca una
mora de una zarza.
FIN.