El caso de la mansión Rovira

Barcelona, Septiembre de 1914


El automóvil avanza a buen ritmo por la carretera, mientras asciende a uno de los montes que circundan la ciudad. Anochece y las luces de Barcelona forman un bello espectáculo desde la distancia, de forma que intentas centrarte en el paisaje para alejar los sombríos pensamientos que rondan tu mente.


- Una máquina impresionante ¿verdad, inspector Espasa? Mire qué velocidad alcanza incluso en ascenso, ¿y qué me dice de los focos? iluminan la carretera como si fuera de día.


Parece que tu superior, el comisario Constantino Torres, se encuentra particularmente orgulloso de su recién adquirido Ford. Llevas cuatro años trabajando bajo sus órdenes en el cuerpo de policía de la ciudad, lo suficiente para saber que es un hombre estricto en su trabajo pero de trato afable.


A pesar de tu estado taciturno te las arreglas para componer una respuesta con patente desgana.