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Star Trek: The Animated Series

Aventuras Ciencia ficción
Por Albos

Continuación en versión animada y episodios breves (20 min) de los viajes de la Enterprise original.

To boldly go…

Star Trek: The Original Series, como comentaba hace un par de semanas en su reseña, fue cancelada en 1969 tras un declive evidente. Pero esa tercera temporada, capaz de hundir el producto en sí, ofreció a la serie de Roddenberry suficientes episodios como para que otras cadenas se interesasen en su redifusión, lo que por un lado hizo que NBC consiguiese más dinero con la serie y por otro aumentó la cuota de espectadores de Star Trek hasta convertirlo en una obra de culto. Como, además, los trekkies resultaron ser unos fans un poco obsesionados, los contratos de redifusión fueron subiendo de precio y en la cadena original debía de haber gente muy contenta con cómo estaba rindiendo aquella serie cancelada.

A modo de apunte, cuando llega Star Trek: The Next Generation en 1987, los derechos de redifusión de la original ya le estabna reportando a Paramount un milloncejo por episodio. La estrategia les gustó tanto, que la nueva serie se estrenó directamente con permisos de redifusión sin coste en sí, aunque debían ceder siete minutos de anuncios a mayor gloria económica de Paramount.

Pero antes de esta serie, con la que al final Star Trek mostraría todo su potencial, se produjo la The Animated Series que hoy nos ocupa; una serie cuyos tratos empezaron durante la emisión de la última entrega de la original, aunque el trato no se firmó hasta 1973. Paramount quería una cosa, que acabarían produciendo con otro nombre; pero Roddenberry quería seguir con las aventuras de la Enterprise, y con una Star Trek cada vez más fuerte y con más fans, así fue.


De TOS a TAS

Hasta tal punto se siguió con TOS que se mantuvo una cortinilla similar y los guionistas siguieron los mismos esquemas, eliminando las tramas sensuales y románticas porque la aproximación era más para todos los públicos y se consideró que los niños se interesarían más por las aventuras y la ciencia ficción. Además, el formato más breve de la serie tampoco se amoldaba bien a divagar demasiado. Pero es innegable la vena continuista de TAS en sus diálogos, diseño de personajes en el tipo de problemas y resoluciones.

El formato animado les permitió, eso sí, alejarse del alienígena humanoide y en TAS nos encontramos más morfologías, lo que resulta agradable. El problema es que la serie nunca alcanzó las cotas a las que llegó TOS y sí se hundió en las mismas profundidades. La segunda temporada, de solo 6 episodios, y que quizá existió solo porque el contrato inicial era de 22 episodios, es toda ella entre regulera y mala. La primera, con los 16 episodios restantes, tiene algún momento más inspirado, como Yesteryear o The Time Trap; pero en general sufre de las mismas irregularidades que el último tramo de TOS.

Además, aunque desconozco cómo eran las series de animación estadounidenses de la época, TAS se ve cutre. Es duro acercarse a ella hoy en día. La serie original no se podía permitir grandes alardes y se repetían muchas cosas, pero TAS lleva eso a un nuevo nivel. El presupuesto de 75 000 $ por episodio, del que había que descontar los honorarios del reparto prácticamente completo, porque aunque se quiso prescindir de varios de ellos, Nimoy se negó a actuar si no figuraban Nichelle Nichols (Uhura) y George Takei (Sulu), que eran los mayores ejemplos de integración que había tenido TOS, seguro que tampoco permitía grandes florituras.

Conclusión

TAS no me parece una gran serie. Ni siquiera buena. Es un producto menor que probablemente solo sirva para contentar, y a menudo ni eso, a quienes ya estén encariñados con TOS y sus personajes, con su tipo de planteamientos y aventuras. Con todo, ganó un Emmy como mejor serie infantil, la libertad que les dio la animación para abrir el universo no es nada desdeñable y los episodios buenos merecen mucho la pena, especialmente si tenemos en cuenta su breve metraje, que siempre anima a darles una oportunidad con mayor facilidad.


Armodan
Armodan · 25/05/2021 14:07
Toda la razón del mundo

Te doy toda la razón en tu crítica.

Lo único para lo que sirvió realmente TAS fue para expandir un poco el universo Trek, añadiendo razas y culturas que luego fueron cuajando más o menos... poco más.

Se salvan muy poquitos episodios.

Albos
Albos · 25/05/2021 17:37

Es una pena, pero al menos las películas que vinieron después (que la primera es del 79) subieron ya el listón a la espera de que TNG recogiese en condiciones el testigo televisivo. Pillé TAS con cierta ilusión, pensando que se podía enmendar el rumbo del final de TOS, pero si no fuese tan breve, dudo incluso que hubiese acabado de verla.