- Si cree que tras todo este tiempo no sé detectar sus sarcasmos se encuentra muy equivocado, inspector. Debería alegrarse de estar aquí en vez de rellenando formularios en la oficina. Tómeselo como una asignación si es necesario, pero debemos lograr que el cuerpo de policía esté bien representado en la celebración de esta noche.


En realidad el comisario Torres estaba en lo cierto, personalidades relevantes entre la burguesía local se darían cita en la mansión Rovira, personas con las que incluso la policía debía estar en buenos términos.


- Y dado que usted se ha convertido en nuestro inspector estrella su asistencia resulta imprescindible, así que trate de ser todo lo amable que pueda y relaciónese con la gente, le vendrá bien.


Inspector estrella no es más que un ridículo apelativo que odias profundamente, pero que te ha acompañado desde que un golpe de suerte te ayudó a resolver uno de los casos más turbios de los últimos años. La naturaleza escabrosa de aquellos hechos había generado una gran alarma social, de manera que cuando lograste atrapar al culpable el cuerpo de policía no dudó en mostrarte como un héroe ante la ciudad.


Por descontado, la prensa tampoco perdió la oportunidad de regodearse en los detalles morbosos que se filtraron durante todo el proceso de investigación. Los mismos detalles que todavía te atormentan por las noches. También fue la prensa quien se refirió a tí por primera vez como inspector estrella, y muchas veces has deseado amargamente que ese estúpido mote fuera el único estigma con el que tuvieras que vivir.