La hija secuestrada

Llevas ya mucho tiempo vagando por el reino de Lyrias, cumpliendo muy diversas misiones. Al final, has conseguido hacerte un nombre, y eres respetado por todos aquellos que te ven. O al menos por la mayoría, el resto... bueno, en ocasiones no llegan a tener el tiempo de respetarte.

Siempre has sido así, sin remordimientos, sin piedad, sin moral. Tú mandas sobre tu vida, y nadie decide qué puedes hacer y qué no. Solo una cosa decide qué harás: el dinero. Siempre buscas más y más. Seguramente tienes suficiente para retirarte, pero te gusta demasiado las aventuras y, ya puestos, igual puedes conseguir algo más de dinero. Eres un auténtico mercenario, y estás orgulloso de ello.

En este contexto, llegas al pequeño pueblo de Lyrasse. Realmente más que pueblo es una agrupación de casas, la mayoría habitadas por granjeros o pastores. Pero hay algo aquí que lo diferencia de otros pueblos: la taberna el cerdo alegre. Es un conocido sitio para contratar mercenarios y aventureros, y en cierto modo lo consideras tu base de operaciones. El gordo Jack siempre tiene reservada una habitación para ti, y nunca falta quien te busca para alguna aventura.

Así pues, te encaminas hacia la taberna. La gente cuchichea al verte pasar. Pero, ¿qué ven?


Natilla is coming...