Hoy os traigo mis impresiones sobre El Juicio del Diablo, la nueva propuesta de Jose Tamayo. Si ya conocías sus trabajos anteriores, aquí encontrarás una evolución interesante que mezcla la narrativa ramificada con mecánicas de gestión muy bien integradas. Es un título que se siente fresco y que invita a ser jugado en cualquier rincón gracias a su formato.
FICHA TÉCNICA:
Título: El Juicio del Diablo
Autor: Jose Tamayo
Editorial: Autoedición (Amazon KDP)
Año de publicación: 2025
Formato: Físico tapa dura (disponible también en blanda)
Número de páginas/secciones: 480 pag. / 1537 secciones
NARRATIVA Y AMBIENTACIÓN:
La premisa nos sumerge en una historia oscura a caballo entre la supervivencia y la investigación (con más peso en esto último), donde convergen los destinos de varios personajes en un mismo hilo conductor. De hecho, no fue hasta utilizar al último personaje cuando comprendí realmente cómo superar el juego. Lo más destacable es lo dinámico que resulta. Al cambiar de personaje, la historia se mantiene siempre fresca y no aburre, permitiéndote ver la trama desde prismas únicos. Me ha hecho incluso buscar información extra, como curiosidades sobre la Torre de Babel, lo cual habla bien de su capacidad de enganche. Es un librojuego que he leído dos veces y la experiencia ha sido muy distinta. En la segunda vuelta, al comprender mejor los objetivos, tomé otra rama de investigación y descubrí una lectura nueva.
Eso sí, sentí cierta frustración en los últimos días del primer personaje. Probablemente me faltó activar algún código previo, pero me encontré sin nada que hacer a pesar de barrer todas las localizaciones, lo que deslució un poco ese tramo final. Habrá una tercera lectura.
Como nota curiosa, hay ciertos detalles que no dejan de ser llamativos. Por ejemplo, ver al personaje infantil moverse con esa soltura por la ciudad, plantando cara o amenazando a adultos, resulta una estampa cuanto menos peculiar. Algo parecido ocurre con Shigeru, cuyo diseño tiene un aire muy british que contrasta de forma simpática con su pertenencia al clan Yakuza Nakamura.
En el plano estilístico, el autor tiene ciertas fórmulas recurrentes para crear atmósfera que, una vez las detectas, se vuelven inconfundibles. Encontrarás a menudo descripciones muy sensoriales como 'el periódico cruje ligeramente entre tus dedos', 'el aire está impregnado de... y lo envuelve todo' o la mención al 'vibrante barrio japonés'. Son pequeñas marcas de la casa que se repiten a lo largo de la lectura que pueden recordar el tono noir.
Como guiños simpáticos, es fantástico encontrarse una pequeña tira cómica en una sección referenciando al primer volumen del autor, así como la ilustración del "estanquero librojueguil" o mención dentro de la trama a otros librojuegos hermanos.
SISTEMA DE JUEGO:
Aquí es donde el libro brilla con luz propia. La mecánica de gestión del tiempo (días y tareas) me ha recordado a otros grandes librojuegos. Es un sistema que cada vez disfruto más porque añade una capa de estrategia vital. A esto se suma un toque mecánico muy efectivo con los códigos: el sistema de estados Vacío / Activo / Finalizado funciona como un reloj y da una sensación de progresión muy satisfactoria.
Tenemos bastantes atributos agrupados en tres grandes categorías que comienzan en cero e iremos progresando a medida que los utilicemos con éxito.
También tenemos los habituales puntos que sirven de comodín, aquí bautizados como puntos de concentración. Los reservaba al principio, pero me di cuenta de que el juego daba oportunidades de recuperarlos por lo que recomiendo utilizarlos.
El libro incluye minijuegos distintos para romper la rutina de leer y tirar dados. Algunos son bastante originales, que van más allá de descifrar los clásicos enigmas.
La historia se entrelaza perfectamente gracias al sistema de códigos y eventos diarios que engranan con precisión la narración, aun componiéndose esta de varias perspectivas debido al uso de los distintos personajes. Al tratarse de un puzle narrativo, realmente puedes no abandonar el juego hasta descubrir algunos misterios y dar con la solución, aunque tiene varios finales.
EDICIÓN:
La maquetación es impecable y muy agradable, cargada de ilustraciones. El estilo visual de personajes como la mujer demonio del comienzo o Lucifer muestra una belleza tópica que me recordó inevitablemente a algunas de La Leyenda de Okiri. Mención aparte merece la comodidad. Gracias al diseño de la hoja de personaje, los dados impresos en las páginas (yo he jugado con ellos) y el tamaño del libro en tapa dura, es un librojuego que he podido jugar perfectamente tirado en el sofá o en la cama, sin necesidad de mesas ni despliegues aparatosos.
La hoja de personaje es original. Está diseñada para doblarse por la mitad y servir de marcapáginas. El uso de clips para los stats y que las marcas de lapicero solo vayan hacia delante evita tener que estar borrando y ensuciando el papel constantemente. Se nota que esto está pensado.
Lo mismo respecto a la usabilidad. Se agradece enormemente que cuando abres una misión secundaria, sus eventos estén en páginas cercanas, evitando el tedioso salto de página constante. También incluye imágenes con las secciones que puedes visitar, lo que lo hace mucho más visual e interactivo.
PUNTOS POSITIVOS:
* Formato "Sofá-friendly": Hoja marcapáginas, dados impresos y tapa dura firme.
* Gestión del tiempo y Códigos: El sistema de Vacío/Activo/Finalizado y el paso de los días.
* Estética: Maquetación cuidada e ilustraciones atractivas.
* Dinámico: El cambio de personajes mantiene el ritmo alto.
CONCLUSIÓN:
El Juicio del Diablo es una propuesta muy disfrutable que destaca especialmente por su jugabilidad y diseño de producto, dando un paso adelante en usabilidad y frescura. Jose Tamayo ha creado un libro de calidad pensado para ser jugado con total comodidad, integrando mecánicas modernas de gestión que funcionan como un reloj. La experiencia global es ágil y muy entretenida. Es el título ideal para quienes busquen un librojuego visual, noir y más puzle narrativo, perfecto para disfrutar desde el sofá.
Sin comentarios todavía