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El lamento de South Central

Librojuego
Por Chemo

Autor: Miguel ANgel Muñoz Sánchez
Secciones: 75 y 139.
Mecánicas: Dados y anotación de palabras clave.
Editorial: Autoedicion en Amazon

«El lamento de South Central», de Miguel Angel Muñoz Sánchez, un librojuego compuesto por dos historias independientes, protagonizadas por el mismo personaje (una detective de policía llamada Thandi Jefferson), ambientadas en la ciudad de Los Ángeles en 1993.

La primera de ellas, «Presagios mortales», está compuesta por 75 secciones y nos propone la investigación del asesinato del batería de una banda punk, conectado con lo que parecen una serie de rituales macabros.

La otra, que da título al libro «El lamento de South Central», es un poco más amplia, con 139 secciones. En ella investigaremos el tráfico de una nueva droga en la ciudad, que nuevamente conecta con un tipo de terror cósmico relacionado con los Mitos de Cthulhu.

Ambas tienen las mismas mecánicas, sencillas pero efectivas. Nuestro personaje tiene unas puntuaciones de habilidad (Entereza, Conocimientos, Fortaleza, Interacción, Agilidad y Percepción) que pueden encontrarse entre 3 y 8 puntos. Cuando el libro nos indique que debemos usar una habilidad, simplemente tiramos 1d10 y si sacamos lo mismo o menos, habremos pasado la tirada. Añadimos una puntuación de Suerte, que dependiendo la configuración inicial se mueve entre 1 y 3. Podemos gastar los puntos de Suerte para subir una habilidad en una tirada (antes o después). Por último, como puntuaciones derivadas, obtenemos la Estabilidad Mental y los Puntos de Vida. 

El reglamento es sencillo y puedes empezar a jugar de inmediato. De hecho incluso incluye una hoja pregenerada por si no quieres perder más tiempo, cosa que en mi caso siempre agradezco. En la segunda historia, que se ve un poco más trabajada, hay también unas «pistas» que puedes marcar a medida que las encuentres, y que cambiarán ciertas escenas si las tienes en tu poder.

A nivel narrativo el libro está bien escrito, si bien tengo la sensación de que el autor, de forma consciente o inconsciente, intenta imitar el estilo de Lovecraft y a veces le quedan párrafos un poco engolados de más, con frases largas sin signos de puntuación, o descripciones que pretenden introducir un ambiente de terror que a veces no casan demasiado bien con el ritmo narrativo. En la primera historia fue donde más noté esto, porque me sacó bastante de la ficción ver a unos punkis hablando casi como si fueran catedráticos de filosofía. También me chocó cierto momento en que pasabas de un ambiente urbano a uno rural, pero las descripciones de pronto se hacían ominosas como si hubieras llegado al centro de una isla perdida, cuando estábamos a las afueras de Los Angeles. Entiendo lo que el autor pretende con estas descripciones, pero a mí personalmente me sacaron de la ficción. Sin embargo esto es una opinión personal, quizás  esté hilando demasiado fino.

A nivel decisiones, que es lo que creo que más importa en un librojuego, lo he visto bastante bien. Los relatos son cortos, te puedes jugar ambos de una sentada, y proporcionan un equilibro acertado entre libertad de acción y trama encarrilada.

Las ilustraciones, generadas por IA Midjourney, me han parecido bien escogidas. Acompañan muy bien la experiencia.

Y ahora viene lo que sí que está mal, y es que al libro le falta un poco de revisión adicional. En la primera historia, que completé de principio a fin sin mayor problema, hay un par de puntos al final donde hay situaciones que parecen pegar un salto, como si faltase algo por el medio que las enlazase. En el segundo relato sí que hay un problema serio: si haces cierta cosa y pasas a la sección 93, cuando sales de ella conectas con la 40, que está totalmente desubicada, saltando al final de la investigación. Esto me parece un error muy grave de continuidad, que puede empañar la experiencia. Por suerte para mí, la primera vez que jugué la segunda historia tomé la otra decisión, lo que me permitió jugar normal hasta que me morí (una muerte merecida y muy bien narrada, por cierto). Fue al intentar repetir la partida cuando cambié cosas y derivé en esa escena final por error. Y es una pena, porque en todo lo demás el librojuego funciona muy bien. No considero que sea injugable por esto, aunque te puede chafar la experiencia, y creo que son fallos que se deberían haber detectado sin mucho problema, ya que la obra no es demasiado extensa.

Pero, dejando de lado estos fallos, es un librojuego que creo que vale la pena. Inmersivo y que te garantiza una tarde divertida. A mí la trama central me recordó un poco al comic «The courtyard» de Alan Moore, y su posterior «Neonomicon», que también mezcla ambiente urbano con Mitos de Cthulhu.

Otra cosa a destacar es su precio. Lo tenéis tirado tanto en Kindle como en papel. 


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