Hoy os traigo mis impresiones sobre sLang: Cuando vengan a por mí, de J.L. López Morales. Siguiendo la estela de mis anteriores lecturas, me apetecía sumergirme en algo radicalmente distinto, y este título nos lleva directos a las cloacas y bajos fondos. Si buscáis un librojuego crudo, oscuro y con unas mecánicas de dados bastante peculiares que os pondrán contra las cuerdas una y otra vez, quedaos por aquí.
FICHA TÉCNICA:
Título: sLang: Cuando vengan a por mí
Autor: J.L. López Morales
Editorial: Nosolorol Ediciones
Año de publicación: 2009
Formato: Digital (Descatalogado en físico)
Número de páginas/secciones: 188 pág. / 400 secciones
NARRATIVA Y AMBIENTACIÓN:
La obra arranca con una declaración de intenciones espectacular: un poema desgarrador de Charles Bukowski que te prepara para el tono pesimista de lo que vas a leer. Y es que el protagonista está, hablando en plata, en la mierda. Es un veterano exmilitar al que la vida le ha pasado por encima. Su mujer ya no está, apenas tiene tiempo para dedicárselo a su hija, y malvive atrapado en un circuito de peleas ilegales bajo el yugo de un jefe que es de todo menos amistoso.
El texto logra transmitir a la perfección ese agotamiento vital y la sensación de estar acorralado. Los terrores de su pasado en la guerra se filtran de forma constante en su presente. Para reforzar esta propuesta estética, el autor no se corta y hace uso de un lenguaje explícito que, personalmente, me gusta mucho cómo encaja en este entorno de callejeo y bajos fondos. Hay descripciones de escenas grotescas y muy duras que, lamentablemente, son el fiel reflejo de lo que ocurre en las guerras reales.
Y como contrapunto cómico en medio de tanta acción frenética y violencia, tenemos a la hija del protagonista. La pobre se pasa literalmente todo el libro descansando: si no es en casa del protagonista, es en la de los abuelos, y si no, en un motel. Mientras el exmilitar protagoniza una película de acción sin respiro, a la niña apenas le ocurren cosas. Visto lo visto, ¡creo firmemente que el protagonista no necesita dormir y le cede directamente todas sus horas de sueño a su hija!
SISTEMA DE JUEGO:
Mecánicamente, el juego nos plantea un reto notable con un sistema de dados muy diferente a lo habitual. Se basa en tirar 2d6 de diferente color, donde el valor de un dado se resta al otro. Esto nos deja una horquilla de resultados posibles que oscila entre -5 y +5. Cualquier resultado que sea mayor o igual a cero se considera un éxito.
A esta tirada base le influyen otros modificadores fundamentales, como los conocimientos del personaje (cuyos valores decides tú mismo al comienzo de la partida) y una serie de adjetivos que lo definen. Para intentar mitigar el fracaso contamos con los Puntos de Drama, que actúan como los típicos comodines para mejorar un resultado. ¿Lo malo? Tienes que gastarlos antes de tirar el dado, están muy cotizados y se te van a esfumar rapidísimo de las manos.
A tener en cuenta que es un juego difícil. No en la trama, bastante lineal, si no en las tiradas, las cuales son duras y vas a tener que repetirlas a menudo (usando el dedito). Sin embargo, aquí encuentro una pequeña fricción temática. Al ser nuestro protagonista un curtido veterano y un peleador habitual, se echa en falta poder ganar ciertas refriegas de calle con más holgura. Que un exmilitar de élite se las vea tan canutas para tumbar a un simple borracho en un bar rompe un poco la inmersión, pues temáticamente, debería estar chupado.
EDICIÓN:
Dado que el libro físico se encuentra actualmente descatalogado, he disfrutado de esta aventura en formato digital. Aún así, se aprecia perfectamente que estamos ante una edición sencilla y correcta, sin grandes florituras. A nivel visual, llama la atención el detalle estético decorativo en las páginas, unas tiras de imágenes en los márgenes laterales. Por lo demás, el arte interior no abunda. Cuenta con ilustraciones más bien escasas, pero las pocas que hay resultan adecuadas y capturan a la perfección ese tono noir, sucio y desesperanzador que respira la historia.
PUNTOS POSITIVOS:
* Tono crudo e inmersivo: El inicio con Bukowski, el lenguaje explícito y el peso del estrés postraumático construyen un ambiente asfixiante y fatalista, dejándote claro que en estas calles lo importante es la supervivencia.
* Sistema de resolución original: La mecánica de restar los resultados de 2d6 de distinto color, sumado al uso de adjetivos (más habitual), le da un giro muy fresco al librojuego tradicional.
* Empatía con el protagonista: Logras sentir en tus propias carnes el agotamiento, la miseria y la sensación de encierro de un hombre que ya no tiene escapatoria.
CONCLUSIÓN:
sLang: Cuando vengan a por mí es un viaje oscuro, violento y exigente que demuestra que los librojuegos también pueden ser una ventana a los horrores del mundo real y la supervivencia urbana. Aunque en ocasiones la implacabilidad de sus dados te haga sentir que tu aguerrido exmilitar sufre de más, la experiencia global es satisfactoria. Es un título rudo que destila pura calle, ideal si buscas una narrativa adulta donde salir ileso sea casi un milagro. Y, por supuesto, siempre te quedará el consuelo de saber que, mientras a ti te parten la cara en un callejón, tu hija está durmiendo plácidamente.
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