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Expediente Z 1: Infección

Humor Librojuego Terror Zombis
Por edka

La reseña de hoy es muy especial. Nace directamente de las sesiones de nuestro club de lectura, un rincón librojueguil que DavidAses, Darkmon y un servidor, Edka, hemos fundado con el único propósito de devorar y desgranar juntos toda esta saga. Hoy nos unimos para poner en común nuestras impresiones sobre Expediente Z 1: Infección, el pistoletazo de salida de una intensa trilogía zombi. Si queréis hartaros a mandar al otro barrio a hordas de no-muertos, explorar algunos mapas y disfrutar de una narrativa con un tono cachondo, esta obra a ocho manos os sumergirá de lleno en un apocalipsis frenético. Preparad los dados, porque os espera un cuantioso número de combates que os vendrá de perlas para aliviar el estrés acumulado de toda la semana laboral machacando zombis.

FICHA TÉCNICA:

Título: Expediente Z 1: Infección
Autores: Fernando Lafuente (Fer), Jacobo Feijóo (Jaco), Raelana Dsagan y Pedro Escudero
Editorial: Suseya Ediciones
Formato: Físico con solapas
Número de páginas/secciones: 360 pag. / 482 secciones

NARRATIVA Y AMBIENTACIÓN:

La premisa nos lanza directamente a la acción: el mismo día que te enteras de que un dichoso virus convierte a la gente en zombis, debes llegar a un centro comercial para intentar rescatar a tu hermano. Resulta sorprendente y muy peliculero ver que, en tan poco tiempo, todo está ya patas arriba, con explosiones, coches en llamas y escaleras mecánicas derruidas. Entras directamente al caos. Pero, ¿cómo se ha jodido todo tan rápido?
Como bien debatíamos en el club, durante una época los zombis fueron un género preponderante que se había quedado algo arrinconado, pero esta obra recupera la fuerza del género combinando las virtudes de los clásicos sin sus inconvenientes.

El tono de la narrativa es uno de sus puntos más divisivos, pero a la vez, su gran seña de identidad. Estás entrando asustado a un lugar oscuro y el texto te suelta expresiones como "quizás se han ido de parranda". En el club coincidimos en que la aventura está salpicada de un humor paródico que se aleja de la típica historia de zombis clásica. Para que nadie se lleve a engaño: se parece más a Zombieland que a The Walking Dead. Está sostenido por una prosa amena y limpia, con un ritmo que invita constantemente a seguir avanzando por un centro comercial lleno de secretos y situaciones variopintas. Hay pinceladas gamberras constantes, como cuando los supervivientes te lanzan latas de tomate frito (extra) o fabada asturiana (también extra).

Por sacarle alguna pequeña punta, comentábamos que las descripciones pueden resultar en ocasiones algo anodinas, en el sentido de que no cuentan nada que no hayamos visto ya mil veces en el subgénero de zombis. Sin embargo, todos estamos de acuerdo en que cumplen sobradamente su función de aportar esa atmósfera de supervivencia en un entorno hostil, necesaria para un primer número que actúa como prólogo. Además, es un librojuego totalmente autoconclusivo y disfrutable por sí mismo, aunque el cuerpo te pedirá marcha para continuar la saga.

SISTEMA DE JUEGO:

El gran punto fuerte del librojuego es su sistema. Parte de él resultará accesible y conocido: comenzamos repartiendo 12 puntos entre Cuerpo, Mente y Valor. Disponemos de Puntos de Vida, Puntos de Héroe (vitales para mejorar tiradas), Puntos de Experiencia (para los siguientes libros) y un conteo de Supervivientes rescatados.

El diseño estructural es elegante y cuenta con una importante carga estratégica. En su primera etapa, muestra una ramificación clara de caminos con consecuencias significativas pero no irreversibles. La segunda parte funciona a modo de mundo abierto mediante la libre exploración de un par de mapas, lo que recompensa enormemente la exploración y anima a recorrer el centro comercial de distintas maneras para sacarle el máximo partido a cada planta. Aquí la gestión de recursos y el cálculo de riesgos es vital: puedes alargarlo para tratar de descubrir todos los secretos y acabar recompensado con ventajas útiles, pero obsesionarse con esa búsqueda puede desembocar en consecuencias fatales.

En este librojuego se combate mucho. De hecho, aunque en volúmenes posteriores muchos combates son evitables, aquí son inevitables. No obstante, son ágiles, están bien pensados (algunos son únicos) y permiten cierta estrategia. Se resuelven sumando el dado a nuestra característica, pero hay factores como los zombis "rápidos" (que exigen tirada de iniciativa previa) y la posibilidad táctica de cambiar de armas en cada asalto o controlar el azar mediante los Puntos de Héroe. Curiosamente, el sistema permite que ataques tú primero, que ataque el enemigo, o que os "casquéis" al mismo tiempo. Da lugar a situaciones algo extrañas donde puedes matar al enemigo pero recibir su daño fatal y morir tú también, haciendo honor al famoso dicho de "morir matando".

A esto se suma la temática mecánica de infección: si un zombi saca un seis, vuelve a tirar; si saca otro seis, te ha mordido e infectado. A partir de ese fatídico momento, perderás un punto de vida por cada sección leída, generando una carrera contrarreloj agobiante para buscar un fármaco. Además, los combates esconden sorpresas, como mecánicas nuevas o enemigos utilizando elementos graciosos contra ti. Existe una mecánica de eventos aleatorios que añade un factor sorpresa muy interesante. La dificultad aprieta, sobre todo al principio. Puedes encontrarte contra cuatro zombis a la vez, encadenando combates sin tiempo para recuperar vida, lo que te hará sudar la gota gorda. Afortunadamente, en la segunda mitad tu personaje se irá "chetando" con armas y equipo, y la balanza se equilibra.

EDICIÓN:

La edición de Suseya Ediciones es agradecida, como viene siendo habitual en la editorial. La buena maquetación y el acabado con solapas mejora notablemente la calidad y robustez general frente a la autoedición de Amazon KDP, contribuyendo a redondear un libro muy atractivo desde el punto de vista estético.

El aspecto gráfico, con ilustraciones originales de estilo brutalista y visceral, responde perfectamente al tono general de la obra. Busca la deformación de las facciones para resaltar emociones negativas, combinándolo con ilustraciones gamberras (como la del memorable zombi travesti). Es un estilo que no es para todo el mundo, pero que indiscutiblemente le aporta una identidad propia.

Un detalle crucial de la nueva reedición son los mapas. En la primera edición, eran meros cuadrantes ciegos. Ahora son mucho más artísticos e incluyen dibujos que dejan claro a qué tipo de local entras (una joyería, una peluquería...). Esto afecta a la jugabilidad: a lo largo de la aventura se dan pistas de objetos necesarios y ahora puedes intuir dónde conseguirlos, perdiéndose un poco el punto de sorpresa original pero ganando en vistosidad. Hay que tener cuidado en la exploración, ya que es posible tropezar por casualidad con la sección final; en nuestro caso, tocó hacer un rápido rewind para no perdernos el resto del mapa.

PUNTOS POSITIVOS:

* Carga estratégica: Su sistema y el diseño de rutas recompensan la exploración y la gestión táctica en los combates.
* Accesibilidad: Ideal tanto para novatos como para veteranos gracias a un diseño de ramificación limpio y con peso en las decisiones.
* Tono gamberro: Una personalidad marcadamente paródica, fluida y llena de humor negro que aligera la tensión.
* Mecánica de Infección: Temática y capaz de generar una carrera contrarreloj agobiante en el mejor de los sentidos.

CONCLUSIÓN:

Expediente Z 1: Infección es un librojuego sólido y disfrutable que destaca por sus mecánicas, su componente estratégico y su aproximación original al género de los zombis. El equipo de autores ha logrado crear un inicio de trilogía que equilibra la tensión constante de la supervivencia con un humor gamberro que nos aleja de los clichés más serios. Con un diseño de mapas interactivo y un sistema de combate ágil pero lleno de sorpresas, es el título ideal para quienes busquen un librojuego dinámico y desenfadado... o para descubrir que no hay mejor terapia contra el estrés laboral que reventar no-muertos a base de lanzarles latas de fabada asturiana con denominación de origen.


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