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El Fin de la Muerte

Ciencia ficción Drama Fantasía Humor Postapocalíptica Supervivencia
Por Tito_Quaid

Pero mortal del todo.

Bueno, niños y niñas. Aquí estoy para contaros mis impresiones sobre el tercer y, a Dios gracias, último libro de la saga de ciencia ficción más aclamada de los últimos años, recomendada por un montón de gente como Barack Obama, que le dieron un premio Nobel por algo, el tipo ese del pelo rizado que dio el pelotazo con Facebook y un tipo al que no nombraré pero al que nos gustaría torturar hasta que termine de una puñetera vez su saga de novelas y deje de tocarse las pelotas haciendo de todo menos escribir.

Lo de siempre... si a tanta gente le gusta... ¿Qué puede salir mal?

He de decir, que este ha sido el mejor libro de la saga. No es que eso signifique gran cosa, dado que el listón no estaba muy alto, pero por momentos me tuvo entretenido y todo. He llegado a la conclusión de que quizás Cixin Liu sea mejor escritor de cuentos que de novelas. Oye, eso pasa. Y no es malo. Ambos géneros son difíciles a su manera y tienen su propio merito. Algunas de las historias contadas dentro de la novela funcionan a la manera de cuentos y son realmente interesantes (como la primera sobre el asedio de Contastinopla en 1473).

Pero luego vamos a lo de siempre. A errores que yo considero de bulto. Aquí, aparte de agujeros de guion del tamaño de la entrada de los túneles de la M-30 (que eran la estrella del primer libro) o de hacerse trampa a sus propias reglas (que ocurría en el segundo) tenemos, tachan, tachan... ¡Deux Ex Machina! Porque cuando no tienes ni puñetera idea de como resolver las bobadas que has ido liando tu solo y necesitas seguir tirando para adelante en la dirección que tu quieres en lugar de desarrollar la trama que tu mismo has diseñado de una manera lógica, que mejor manera que recurrir al viejo truco de... "Lo hizo un mago". Tal cual.

Momento en el que te tienta tirar el libro a la basura, pero claro, como de último ya solo leo en el libro electrónico uno se contiene. Me lo terminé ya por orgullo. Por decir, yo pasé por eso.

Personajes, como en las otras dos novelas simples, intercambiables y olvidables. No evolucionan y no consigues encariñarte con ellos (es más, a la protagonista de la tercera novela lo que me dan ganas es de darla dos guantazos y mandarla a escarriar).

Y luego la confusión que plantea. No sabe uno si al autor le mola el amor o no. La democracia o el autoritarismo. La división clara de géneros o no. No tiene claro que quiere decir. O igual eran muchos escribiendo y no se ponían de acuerdo. Que todo es posible.

Añada a todo este berenjenal un montón de cabos sueltos, cambios de carácter que te hacen pensar si será que no entiendes a los aliens o será que son bipolares y un final digno de Steven Spielberg porque no para de estirarlo y meternos falsos finales.

Y tienes el final de una saga perfectamente evitable.

¿Qué de que va...? Espera un segundo que bajo la cortinilla de los Spoilers. Si quieres seguir leyendo, subraya.

Bueno, recordareis que habíamos dejado el último libro en un Mexicano. Los Trisolarianos fueron cogidos por la mano de una manera estúpida por el, ahora denominado, Portador de la Espada, que es un botoncico que si los Trisolarianos se ponen chulos, comunica a todo el universo nuestra posición y la suya. Y eso garantiza que nos vamos a portar bien.

Pero claro, ese tipo se va haciendo mayor y ahí es donde entra en juego una muchachita con menos carácter que una Cruzcampo. Es astrónoma y por eso se pone a trabajar para una especie de CIA que quiere mandar un espía a los Trisolarianos. Si, en la época en la que se suponía que los "sofones" se enteraban de todo (para luego enterarnos de que se pasaban todo el día entre Twitter y TikTok viendo videos de gatitos). Con dos narices. Una iniciativa de espionaje en la que le cuentas todo al enemigo.

Oye, como no tiene mejor cosa que hacer, deciden mandar a los Trisolarianos a un tipo que es un triste, que se esta muriendo y que, en secreto está enamorado hasta las patas de las muchachita de antes, la Cruzcampo. Pues como hereda un montón de pasta decide gastárselo en comprarse una estrella y regalársela. Bueno, pues en agradecimiento, le arrancan el cerebro porque no cabía nada más en la nave y se lo mandan a los aliens.

Si era para joderlos, digo yo, les podían haber enviado el cerebro de Jorge Javier Vazquez.

El caso es que la muchacha se pasa más tiempo congelada que despierta. La mandan al futuro, ya sabéis ese al que se llega después de un holocausto que no afectó a los bancos ni a las cámaras de criogenia, y se despierta y todo el mundo es mujer. Porque si es un hombre, parece una mujer. Los tíos del pasado somos gorilas y a los de ahora cuesta distinguirlos. Y son todos muy de poner un piano en la calle para cantar "Imagine" a cada momento. Y de la opinión de que en vez de chinchar a los Trisolarianos, que son muy majos y no paran de enviarnos tecnología y decir lo chupiguay que somos ahora y lo que admiran nuestra cultura, lo que tenemos que hacer es encontrar un entendimiento. De hecho tienen a una robot embajadora que debe estar de toma pan y moja, en plan señora muy alta y japonesa, que te hace la ceremonia del te y todo. Muy simpática y muy leída, y que se hace amiga de Cruzcampo.

El caso es que le están buscando sustituto al Portador de la Espada y los candidatos son todos del pasado (de la sección de refrigerados). Y la que más mola es la muchachita porque se la ve cara de buena persona. También están de candidatos otro montón de gente. Todos malos, porque son todos occidentales (que en este libro, si eres occidental, eres malo o tonto). Al exjefe de Cruzcampo, su exjefe en esa Agencia de Inteligencia de puertas abiertas, que también quiere ser Portador de la Espada, la cosa no le mola y trata de cargársela para que le elijan a el, porque es un trabajo que requiere tener pinta de querer matar a todo el mundo si se tercia (y tiene razón).

Bueno, pues le sale mal la jugada y eligen a Cruzcampo como Portadora de la Espada. Oye, porque pasaba por allí.

Y claro, a los Trisolis les falta tiempo. Atacan al minuto dos.

Y esta muchachita, en vez de siquiera amenazar con un "¡Cuidadito conmigo!", va y se rinde y tira el botoncito para un lado. Tal cual OMG. Y los trisolarianos meándose de risa. Es que me los imagino pagandose apuestas diciendo "¡Te dije que no iba a tener huevos!". Destruyen nuestro sistema de transmisión con las gotas esas tan chungas y nos quedamos jodidos. Porque no nos habían contado que ahora además pueden viajar a la velocidad de la luz y ahora ir de alli hasta el sistema solar no va a ser en 500 años, no, va a ser en 4. Que ya vienen de camino.

A todo esto, que había una antena más que resulta que iba en una nave que perseguía a esas otras dos que escaparon de la batalla del Juicio Final (la gran Batalla de Bolos de la novela anterior), en cooperación con dos gotas que les sirven de apoyo. Y OMG, entran en una zona donde los sofones no funcionan... ¿porque? ¿Y porqué no?... Sin más explicaciones. Y la novela nos deja a estos chicos de ambas naves humanas a punto de entrar en contacto y de repente se revuelven las gotas y nos van a destruir... Que cabrones.

En lo que van llegando los Trisolis a ocupar la Tierra, la señora del kimono se quita el kimono pero resulta que debajo llevaba un traje de comando ninja y una katana de Hattori Hanzo. Y ella solita y las gotas organizan que todos los seres humanos se vayan de traslado a Australia, que nos dejan eso como si fuese una reserva. La señora del kimono debía estar con esos días porque se pone a cortar cabezas y gente a diestro y siniestro para poner un poco de orden. Y luego, cuando se acaba la comida y nos destruyen las fabricas de comida, nos dicen que nos comamos entre nosotros, para que quedemos de 3000 millones, solo 50.
De buen rollo.

Pero no... ¡MAGIA! ¡Resulta que los de la nave antigua que estaba huyendo se topan de morros con la 4ª dimensión (podía haber sido un hechizo de 9 nivel del apéndice de la 5ª edición de AD&D y sería exactamente lo mismo).

Aprenden a usarlo para quitarle las pilas a las gotas, desmantelarlas y de paso, invadir la otra nave humana. Sin escafandra ni na... Oye, y una vez juntos, deciden que lo más seguro es que los humanos de la Tierra ya se hayan ido al carajo, por lo que a tomar por saco todo. Pulsan el botón y retransmiten al universo donde estábamos.

Y el que sea que está ahí fuera tiene el gatillo rápido y se carga Trisolaris, el planeta natal de estos aliens tan majos. Pasan de la Tierra porque ya lo sabe todo el Universo donde estamos. Si que nos dejan a nuestro aire. No ha habido que comerse a nadie. Y la jaca esa que hacía de embajadora robot, pues resulta que somos buena gente y lo perdonamos todo. Total, van a destruir la Tierra en cualquier momento, ¿no?

Pues no, la gran supercivilización extraterrestre que se va cruspiendo mundos por ahí resulta que también tiene chupatintas y burocracia y errores burocráticos porque el becario de turno mete la pata. Os lo juro por Snoopy. Pero esto lo averiguamos mas tarde.

Como a la Cruzcampo no le gusta el mundo después de que lo jodiera ella (esta mirada solo un poco así pero ni la linchan ni nada) pues se está un tiempo en la inopia, pero esta vez no se pone fresquita. La humanidad se recupera del meneo cosa fina y enseguida tenemos todo funcionando a las mil maravillas. Incluso la sala antisofones que alguien inventa... Supongo que en una sala antisofones. Que inventaron en una sala antisofones. Que inventaron en ... (no se si veis donde quiero ir a parar).

El caso es que con toda esa tecnología inventada mientras los Trisolitos nos daban para el pelo, la ponemos en uso ahora que dicen que pasan de la Tierra que la quedan dos días. Pero como ahora les da por ahí y son muy majos, resulta que quieren poner en contacto a Cruzcampo con el muchacho ese que la quería mogollón y que le regaló una estrella. Ese que ella a cambio hizo que le arrancaran el cerebro y lo lanzaran a toda leche hacia los alien.


Al muchacho le va bien. Se ha convertido en una especie de mezcla entre Gloria Fuertes y el papá de La Casa de la Pradera. Que se lo pasa genial y está la leche de lozano porque los trisolitos le han clonado un cuerpo mejorado y el tipo está pillando un bronce que lo flipas gracias a trabajar sus tierras donde los trisolitos tienen sus motores. El caso es que le quiere dar pistas a la muchacha de por donde tiene que tirar la Tierra para que no nos planten un pepinaco en la cara, pero los Trisolitos vuelven al papel de malotes y no le dejan decirlo. El caso es que el chico es muy listo y engaña a los aliens contándole todo a la muchacha en una serie de cuentos con todo en una clave de esas que salían en la Superpop. Y los trisolitos no se coscan. Te digo que todo lo que tienen los trisolitos se lo encontraron por ahí tirado, porque si no, no me lo explico.

El caso es que el tiempo pasa y pasa y a la Tierra no se la carga nadie. Pero por si acaso nos ponemos a cuidarnos de que tengamos las espaldas cubiertas, haciendo una serie de mundos artificiales detrás de la sombra de Júpiter y de Saturno, principalmente. También encontramos, gracias a los cuentos del triste, la manera de que las naves vayan más rápidas que la velocidad de la luz. Y como los humanos somos así de masocas, lo prohibimos. Preferimos investigar otras maneras de decirle al cosmos que somos poquita cosa. Como bajar la velocidad de la luz a una millonésima. Na.

Y esta parte me encanta. La muchacha resulta que tiene una empresa que está investigándolo. Y viene el jefe cabrón, el que intentó matarla y le dice que le entregue su compañía, que ella no tiene los huevos que hay que tener para investigar lo que hay que investigar. Ella acepta, pero se guarda la potestad de decidir en el último momento si resulta que la investigación es peligrosa para los seres humanos. Y dicho lo cual, se vuelve a poner al fresco.

Setenta años mas tarde o así, resulta que su empresa bajo la dirección del jefe cabrón ya tiene la investigación lista. Pero el resto de humanos dice que non, que esta prohibido que es muy peligroso porque puede llamar la atención sobre la Tierra. Y la muchachita que decide, otra vez, que seamos todos hermanos y démonos besitos. Mua mua. Menos para el jefe cabrón, que lo desintegran con un laser.

Digo que la caga, porque entonces es cuando el becario de la supercivilización se da cuenta de que se olvidaron de cepillarse el Sistema Solar.

Y luego es un sainete de final donde la investigación de las naves capaces de volar a la velocidad de la luz son como las meigas, que están prohibidas, pero resulta que la compañía de la Cruzcampo desarrolló una mientras estaba, otra vez, lo de esta chica es vicio, en el frigo.

Se escapa del holocausto del Sistema Solar y acaba en su estrella y luego pasan cosas y el escritor sigue dándole a la pelota porque no sabe en realidad como terminar, y saca un planeta, otra civilización, un universo personal pequeñito, los Trisolis que son muy majos, la del kimono y un tipo para decir, "hola soy el pene de esta historia".

Yo ya no tenía pañuelos para limpiarme las babazas solo pensando en todo lo que os iba a decir.

Si después de todo esto, aun queréis leer estos libros, es que sois unos masoquistas.

Vale de spoiler.

Valoración general de la saga. Pues mal escrita, mal estructurada, malos personajes, incoherencias, trucos baratos... No vale para nada.

Premisa en la que se basa, la del Bosque Oscuro que viene a decir que la paradoja de Fermi se explica porque el universo está lleno de civilizaciones pero todas están calladas para evitar que las destruyan... pues que queréis que os diga. Interesante posibilidad, pero ya deberíamos haber visto que el universo es un campo de batalla. Y se asienta en una premisa que considero falsa.
La primera reacción de una especie inteligente al encontrar algo nuevo no es miedo. Es curiosidad.

La curiosidad nos ha llevado a donde estamos.
Y habrá hecho lo mismo con cualquier especie inteligente exitosa.
La curiosidad es lo que hará que os leáis este truño a pesar de todo lo que estoy escribiendo.


Como dijo Isaac Asimov.
"Al principio, todo fue CURIOSIDAD".


Sybill
Sybill · 12/01/2022 03:39
a veces me pregunto

Si  posible la traducción a ciertos libros no les hace honor.

Admiro personas como tu que se leen libros hasta el final aunque sean un truño de cojones,  yo lo he hecho, pero a veces pienso en el tiempo perdido con ciertos libros, y hace rato no he leido tanto como lo hacía hace ya bastantes años. Y sí, la curiosidad es buena pero puede ser traicionera, jeje. En parte  me he leido al  ver las ironias de este libro, textos sin alma. Buen resumen, lo que me he reido con el masoquismo.

Tito_Quaid
Tito_Quaid · 12/01/2022 10:26

Desde luego, entiendo que muchos de los problemas que tengo con este libro son, primero, culturales. No es lo mismo y no se puede entender de buenas a primeras lo que necesita, ve y directa una persona China con una Europea o Americana. Esto es así.

Y Segundo, la traducción entre lenguas tan diferentes como el chino y el español ha de dejarse, necesariamente, muchos detalles en el tintero.

Pero los problemas de base de la historia son independientes del medio, por lo que me reafirmo en mi crítica.

Es una novela o saga de novelas que se ha alzado a la gloria en una nueva pasada de frenada de lo políticamente correcto y del inclusivismo cultural, que me parece deseable y correcto, pero siempre que el objeto de inclusivismo sea merecedor por méritos artísticos.

Y ya.

Leche, voy a tener que meter algún chiste, ¿no? Me han quedado cuatro párrafos más serios que un señor con bigote de morsa.