Introducción:
En una ciudad que se alza hacia el cielo, algunos deben hundirse para soportar el peso.
Barcelona, 1908. La Ciudad Condal se alza como una obra interminable de piedra, humo y esfuerzo. Barcelona se encuentra en plena transformación modernista y la burguesía catalana goza de una salud envidiable.
Entre los golpes de martillo y el brillo de los vitrales, los hombres que construyen el futuro cargan con el peso de lo sagrado y lo humano. Pero bajo la belleza modernista late otra realidad: las tensiones entre la clase obrera van en aumento, lo que un año más tarde dará lugar a la Semana Trágica. Las desapariciones están a la orden del día y, muchas veces, es mejor no preguntar.
Un día, una figura de madera hiperrealista aparece en lo alto de un andamio de La Sagrada Familia, recreando una escena dantesca y con la cara de un obrero desaparecido hace unos días. Algo que no debería estar ahí y que anuncia un problema que debería solucionarse pronto y con total discreción. Un equipo de investigadores cualificados se dirige hacia allí para que los trabajos de construcción continúen y la ciudad no explote como una olla a presión.
Observaciones