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The X-Files

Ciencia ficción
Por Falken

 

Lo que fue, lo que es (¿y lo que será?)

 

(¡ATENCIÓN, HAY SPOILERS!)

¿Qué se puede decir sobre la serie que en los '90 trastocó el modo de hacer televisión y se burló de las simplificaciones, ya que no era una serie de ciencia ficción, de terror o policial, sino de todo eso junto y más?

Fox Mulder y Dana Scully, los agentes especiales a cargo de los expedientes inexplicables del FBI, redirigieron la búsqueda de evidencias de visitantes de otros mundos siguiendo un esquema que le debe mucho a la obra de H.P. Lovecraft, como casi todas las historias de terror paranormal del siglo XX: las escenografías sembradas de paisajes tenebrosos; un protagonista obsesionado por encontrar una verdad oculta que, si la descubre, probablemente enloquecerá; y el legado de Cthulhu, detectable en algunas razas alienígenas retratadas en la serie.

¿Acaso siempre fue todo en vano? Dos agentes especiales del FBI intentando detener "el poder real", una suerte de gobierno paralelo en las sombras, llega a cometer crueldades extremas, como llegar a un acuerdo con otra civilización para colonizar la Tierra, intercambiar seres humanos por súper tecnologías o exterminar poblaciones enteras en experimentos genéticos diabólicos. Si en alguna ocasión han tenido éxito al fin de cuentas su archienemigo demuestra estar un paso adelante y con ello un  cliffhanger digno para el último capítulo.

La décima temporada se dividió en dos grandes aspectos: por un lado, estuvieron los momentos auto conclusivos y por el otro, los que obedecieron a una lógica superior y que marcaron la evolución de dos personajes que se encontraron siempre en constante movimiento. Desde el primer capítulo hasta el último, Mulder y Scully cambiaron y crecieron. Ellos siempre fueron protagonistas de situaciones que los definieron como individuos y como profesionales. The X-Files es una serie que entiende a la perfección cuando debe hacer reír, cuando debe estremecer y cuando debe conmover. Y en el rubro comedia, claramente la secuencia de Mulder bajo los efectos de un hongo alucinógeno fue el gran momento de la temporada. Con el fin de sincronizar su psique con la de un paciente en estado comatoso, el agente se sometió a los efectos de una droga psicotrópica que lo sumergió en un delirio absoluto que incluyó bailes, mujeres, excesos y hasta la repentina (pero obligatoria) aparición de los legendarios Pistoleros Solitarios.

También es evidente que la dinámica Mulder/Scully está en movimiento todo el tiempo, que es un órgano vivo y hasta es más grande que sus dos protagonistas. Y esa misma dinámica parecen haberla heredado los agentes Miller (Robbie Amell) y Einstein (Lauren Ambrose). Como los Mulder y Scully del siglo XXI, ambos personajes repiten el esquema inicial de la serie, en el que él es un hombre convencido en creer y ella, una mujer que respeta solo lo tangible. Ambos personajes -que debutaron en el quinto episodio de esta temporada- supusieron un regreso a las raíces de la serie. 

Todo esto no quita que los personajes tengan su propio spin-off o que sean el reemplazo de Duchovny y Anderson, como lo fueron (en parte) los agentes John Doggett (Robert Patrick) y Monica Reyes (Annabeth Gish).

El cierre del sexto episodio puso en evidencia que indudablemente esta mini temporada no fue otra cosa que un testeo cuyo objetivo fue saber si los viejos (y nuevos) espectadores se sumarían a un regreso definitivo de la serie porque tras el final de su novena temporada (2002) muchas cosas han pasado, el mundo no es el mismo pero tampoco el público que la veíamos. El reto es tener la dosis correcta de nostalgia con nuevas intrigas que nos sorprendan en un mundo donde nada parece sorprender y donde muchas otras series, películas, cómics y videojuegos se pelean por nuestra atención. Por lo pronto, sólo queda cruzar los dedos y pedir que la iniciativa llegue a buen puerto.



G.Foyle
G.Foyle · 10/03/2016 09:43

Aunque aun me falta un capitulo para acabar la miniserie, estoy de acuerdo con Amnaris. Mas de lo mismo, algunos guiños entretenidos, y una trama muy forzada. Para mi el rollo macro-conspiración de la serie siempre fue su punto flaco, porque el resto de episodios son entretenidos y se dejan ver. Y ya que la has mencionado, como serie de conspiraciones Utopia es bastante mejor, aunque me quedo con la primera temporada que es realmente genial.

Amnaris
Amnaris · 07/03/2016 13:01
La miniserie no deja de ser un poco más de lo mismo. Una trama principal trillada y mediocre de conspiranoia barata que ya me olía mal con 14 años con geniales e interesantes capítulos de monstruo de la semana por medio. De hecho los mejores capitulos de esta minitemporada son los que no tienen nada que ver con el rollo del fumador y un complot que básicamente al final resulta que busca hacer lo mismo que los malos de Utopía pero con mucho menos cerebro. Esos capítulos de Mulder enfrentándose a su propia crisis de la mediana edad y dudando de si realmente ha perdido el tiempo durante décadas para mi son oro. El resto es paja que mete Carter intentando enganchar a la gente.
Albos
Albos · 07/03/2016 12:45

Me considero bastante fan de Expediente X, creo que fue muy revolucionaria y que sentó las bases de cómo los espectadores entienden el procedimental moderno. Mulder y Scully son, casi, el paradigma basal sobre el que se sustenta la tensión sexual de cualquier pareja de protagonistas. Todos son, o quieren ser, Mulder y Scully. Creo que Expediente X fue una de las primeras series oscuras en tener capítulos en los que se reía de sí misma y de todo (ese increíble capítulo Bad Blood en el que Vince Gilligan, quien luego crearía Breaking Bad, creaba un pueblecito lleno de vampiros y nos contaba dos hilarantes historias diferentes, una con Mulder y otra con Scully) y creo que fue una de las primeras series en marcarse un aparente plano secuencia bastante loco en el impecable Triangle, un capítulo con problemas temporales, nazis y Triángulo de las Bermudas. Creo, voy a decirlo abiertamente, que Twin Peaks y Expediente X fueron el germen de la revolución; cada una en lo suyo: una abriendo la puerta hacia la producción más de autor y otra a la producción más en cadena; pero ambas fantásticas, eficaces y revolucionarias.

Pero creo, también, que ambas se quemaron. Que la segunda temporada de Twin Peaks fue un desastre hasta que volvió Lynch para cerrarla en los últimos episodios y que Expediente X daba tumbos por un callejón lleno de afilados cristales, ya herida de muerte. La séptima temporada es regulera, siendo optimistas, la octava y la novena… personalmente, pedían a gritos una cancelación. Y entonces, 14 años después, se anunció esta temporada de 6 episodios. 14 años de cambios. 14 años en los que nos han enseñado que Los Soprano, The Wire, Roma, Deadwood, Juego de Tronos, Boardwalk Empire, Breaking Bad, Mad Men y The Good Wife son posibles. 14 años en los que la televisión pidió un nuevo nicho, uno que, en cierto modo, abrieron los aventureros pasos de Lynch y Carter; y yo esperaba que Carter, que sirvió de impulso inicial, hubiese aprendido algo de esos 14 años. Algo. Pero, sinceramente, creo que no lo ha hecho. Creo que esta décima temporada continúa Expediente X tal como se despidió a principios de siglo, en esa fatídica cuesta abajo, casi sin frenos; y, esto es lo peor de todo, creo que Carter, que no ha aprendido nada, encima ha olvidado qué hacía grande a Expediente X y nos ha dado una versión descafeinada, una copia sin alma, un doppelganger de baratillo… y me entristece profundamente.

14 años, Carter, 14 putos años. En los que todo ha cambiado, todo menos Carter, todo menos Expediente X. Y lo que antes era revolución y osadía ahora es repetición mediocre, ahora es fácil. Ahora, es triste.

Y yo me bajo aquí. Creo. Como todo lo demás. Porque en el fondo, supongo, quiero creer. Pero creo, también, que lo dejo.

Un fan.

Jerico_Mohave
Jerico_Mohave · 29/02/2016 20:39

Yo esperé atento y expectante esa nueva temporada, con todo y su recapitulación seleccionada de los 10 capítulos que ataban las nueve EXCELENTES temporadas anteriores con esta nueva...

Aun así, debo decir que el resultado de esos 6 capítulos me dejo mas sinsabores que expectativas, lo que pasa entre el capítulo 2 y 5, son unas historias medio cómicas, medio investigativas pero mas que todo medio malas que no llenan el zapato; sin embargo, no perder esa conexión con el fumador y el sindicato y el resultado pues al final si me acabo dejando con ganas de ver mas.

Respecto al reemplazo (Miller/Einstein), lo único que no me cuaja es que usen a Einsten (qué no encontraron otro apellido?), pues es de entender que Mulder y Scully están viejos y requieren un cambio, ahora bien habrá que ver en una posible siguiente temporada si estos son lo bastante buenos para generar esa misma expectativa que creo la serie noventera.