La enfermera se quedó sin recibir una respuesta por parte del detective. Temía que, sin querer, ya habían llamado demasiado la atención y puesto a ciertos grupos o personas en Bloomfield en alerta y esto, teniendo en cuenta de lo que habían demostrado ser capaces de hacer y que ella tenía dos pequeñas criaturas a las que cuidar, hacía que la disposición de la enfermera para apoyar y trabajar activamente en la investigación fuera para ella indiscutible.
Pero una cosa era la disposición y otra el conocimiento, el saber cómo llevar a cabo una investigación sin terminar de hacer saltar todas las señales de alarma de sus antagonistas, y Meredith seguía sin tener muy claro como plantear la investigación acerca de la familia Belasco.
De camino a casa no dejo de frotarse las sienes, muestra de que su cerebro seguía dándole vueltas a la estrategia a seguir con preocupación. Howard la conocía lo suficiente como para saber lo que esto significaba y trató de darla algo de confianza.
Tendría que regresar al hospital y ver lo que era capaz de encontrar.
Como nos vamos a volver a separar, no he querido adelantar acontecimientos e irme un par de pasos por delante de los demás, que eso solo sirve para desincronizarnos. Así que este post solo sirve realmente para dar a entender las motivaciones de Meredith y a donde dirige sus pasos siguientes (¡Ya, ya! Vosotros solitos no habriais caido en ello: al hospital).
Además doy a Chemo la posibilidad de ejercer de cabeza de familia y tranquilizar a su mujer, dándola algunos consejos que ella ya se encargara de ignorar.